Salud Mental en Puerto Rico: Un Año de Renacer y Transformación
- sensculture

- Jan 7
- 2 min read

La salud mental en Puerto Rico atraviesa un momento delicado, con un aumento notable en ansiedad, depresión, insomnio, estrés crónico y agotamiento emocional. También se ha observado un repunte en la ideación suicida y en las muertes por suicidio, lo que refleja la carga emocional que la población ha sostenido en los últimos años.
La isla ha enfrentado huracanes, terremotos, apagones constantes, inflación e inestabilidad económica que han activado el sistema nervioso colectivo de forma continua. Estos factores provocan trauma acumulado, ansiedad anticipatoria y cansancio profundo. El estrés económico, especialmente, se ha convertido en uno de los detonadores más fuertes del deterioro emocional: ingresos insuficientes, aumento en el costo de vida y deudas que afectan el bienestar mental.
Este estrés prolongado también se refleja físicamente: dificultades para dormir, tensión muscular, dolor crónico, problemas de concentración e inflamación. La conexión entre la salud mental y la física es más evidente que nunca.
Aun así, dentro de este panorama retante también ha surgido un movimiento positivo. Cada vez más personas buscan ayuda profesional, normalizan la conversación sobre salud mental y exploran herramientas complementarias para encontrar alivio. Entre ellas, el cannabis medicinal ha tomado un rol importante para muchos pacientes, ayudando a reducir ansiedad, mejorar el sueño, manejar el dolor y apoyar la regulación emocional cuando se utiliza dentro de un plan terapéutico responsable.
De cara al 2026, Puerto Rico tiene la oportunidad de transformar esta crisis en un proceso de renacer emocional. Priorizar el descanso, establecer rutinas de autocuidado, practicar respiración consciente, conectar con la naturaleza, buscar apoyo profesional y, cuando sea adecuado, integrar herramientas como el cannabis medicinal, serán pasos clave para construir un bienestar más estable.
A pesar de los retos, Puerto Rico continúa demostrando su resiliencia. El 2026 puede convertirse en un año de claridad, sanación y renovación si lo caminamos con intención y apertura. La salud mental merece estar en el centro de nuestras conversaciones y decisiones, y este nuevo ciclo nos invita a cuidarnos de manera profunda y sostenible.
Aquí siempre a las órdenes.

Camille Pérez Duteil
PSICÓLOGA
@camicamers







Comments