

¿Compraste una película o solo compraste el derecho a verla?
Durante años, comprar una película significaba algo bastante concreto. Uno pagaba por un DVD, un Blu-ray o cualquier otro formato físico, lo colocaba en una estantería y podía volver a verlo años después. La película podía desaparecer de las salas, cambiar de plataforma o dejar de estar disponible para nuevos compradores, pero el ejemplar que estaba en nuestras manos seguía siendo nuestro. El mundo digital cambió esa relación. Un caso reciente con The Lord of the Rings: Exten

sensculture
hace 14 horas3 min de lectura
















































