Apple abre una nueva página: el iPhone Duo llega al centro de la conversación

El evento de Apple dejó nuevos iPhone, relojes, AirPods y una Siri con más inteligencia. Pero hubo un dispositivo que cambió por completo la conversación: el iPhone Duo, el primer teléfono plegable de la compañía y su apuesta más arriesgada en diseño desde el iPhone original.
Apple volvió a subir el telón de su evento anual de septiembre y, esta vez, había una razón adicional para mirar con atención: era la primera gran presentación de John Ternus como CEO de la compañía tras asumir el puesto que durante años ocupó Tim Cook.
Pero si hubo un momento que concentró las miradas, fue el anuncio que muchos esperaban y otros llevaban años poniendo en duda: Apple finalmente entró al mundo de los teléfonos plegables.
Y lo hizo con el iPhone Duo.
Un iPhone que cambia de tamaño
El Duo parte de una pantalla exterior de 5.4 pulgadas y, al abrirse, se convierte en una pantalla interior de 7.6 pulgadas. El formato recuerda más a un pequeño dispositivo tipo tablet que a un teléfono convencional, pero Apple apuesta a que pueda funcionar como ambos sin obligar al usuario a cargar con dos equipos.
Su estructura utiliza titanio y una bisagra diseñada para soportar el movimiento constante del dispositivo. En el interior encontramos el chip A20 Pro, hasta 2 TB de almacenamiento, dos cámaras traseras de 48 MP, Touch ID integrado en el botón lateral y compatibilidad con Apple Pencil Pro.
Apple también desarrolló funciones específicas para aprovechar la pantalla plegable, incluyendo herramientas para trabajar con varias aplicaciones, consumir contenido y utilizar el teléfono como una especie de espacio de trabajo portátil.
El concepto es sencillo: un teléfono cuando está cerrado y una pantalla mucho más grande cuando realmente la necesitas.
El problema para muchos consumidores aparece cuando llega el precio.
El iPhone Duo comienza en $1,999 por 256 GB y puede alcanzar los $3,199 en su configuración de 2 TB. Las preventas comenzarán el 16 de octubre y llegará oficialmente a las tiendas el 23 de octubre.
Y ese número se convirtió rápidamente en uno de los protagonistas de la conversación.
Entre el “lo quiero” y el “¿$2,000?”
Las primeras reacciones fueron tan divididas como predecibles.
Por un lado, usuarios y especialistas celebraron el diseño, el tamaño de la pantalla abierta y la posibilidad de llevar una experiencia cercana a la de una tablet dentro del bolsillo. La compatibilidad con Apple Pencil también llamó particularmente la atención de quienes utilizan el iPad Mini o buscan un dispositivo para dibujar, trabajar o consumir contenido mientras están fuera de casa.
Por otro lado, apareció inmediatamente la pregunta que probablemente acompañará al Duo durante todo su primer año:
¿Realmente vale $1,999?
En redes sociales comenzaron a multiplicarse los memes sobre el precio, el tamaño del dispositivo cerrado y la utilidad real de tener un teléfono que puede transformarse en una pantalla de 7.6 pulgadas. Algunos usuarios lo recibieron como una pieza de tecnología que finalmente lleva los plegables al ecosistema Apple; otros lo describieron como una versión demasiado cara de algo que Android ya lleva años haciendo.
Incluso Samsung decidió participar en la conversación.
Mientras Apple presentaba el Duo, la compañía detrás de la línea Galaxy Z Fold publicó mensajes sarcásticos insinuando que Apple estaba “recalentando” una tecnología que ya existe en el mercado. El Galaxy Z Fold 8 parte de $1,899, ligeramente por debajo del Duo.
La reacción de Samsung resume uno de los debates más interesantes que deja este lanzamiento: Apple no inventó el teléfono plegable. Pero podría ser la compañía que finalmente lo convierta en un producto masivo.
La arruga que todos están mirando
Hay otro detalle que se convirtió rápidamente en tema de conversación: la línea de plegado.
Apple ha trabajado para hacer que la marca del pliegue sea mucho menos perceptible. Las primeras pruebas realizadas por medios especializados indican que la compañía consiguió minimizar considerablemente su apariencia, aunque la marca no desaparece por completo.
Y aquí aparece otra preocupación lógica: nadie sabe todavía cómo se comportará esa pantalla después de años de abrir y cerrar el teléfono.
Es una de las grandes preguntas que solamente el uso cotidiano podrá responder.
El resto de la presentación
Aunque el Duo se llevó prácticamente todos los titulares, Apple no llegó con un solo producto.
La compañía presentó también el iPhone 18 Pro y 18 Pro Max, con el nuevo chip A20 Pro, mejoras importantes en fotografía y una cámara principal Fusion de 48 MP con apertura variable. Los modelos Pro comienzan en $1,199 y $1,299, respectivamente, y estarán disponibles el 18 de septiembre. (
Apple también mostró el Apple Watch Series 12 y Apple Watch Ultra 4, con nuevas funciones relacionadas con salud, audio y transcripción de conversaciones.
Los AirPods 5 llegaron con cancelación activa de ruido, audio adaptativo y nuevas funciones de traducción en tiempo real.
Y Siri volvió a ocupar un espacio importante dentro de la estrategia de Apple Intelligence, con una versión más contextual que busca integrar al asistente con las aplicaciones y las necesidades del usuario. Algunas de estas funciones tendrán una disponibilidad gradual según idioma y región.
Pero incluso con todos esos anuncios, la sensación posterior al evento fue clara:
el Duo se convirtió en la historia.
Apple vuelve a apostar por cambiar la forma del iPhone
Desde el primer iPhone en 2007, Apple ha construido buena parte de su identidad alrededor de la idea de que el teléfono puede redefinirse sin dejar de ser reconocible.
El Duo representa precisamente eso.
No es la primera pantalla plegable del mercado. No es la primera compañía en experimentar con este formato. Y, sobre el papel, muchas de sus funciones ya existen en dispositivos Android.
La apuesta de Apple es diferente: tomar una categoría que todavía es relativamente pequeña y convertirla en una experiencia que millones de usuarios estén dispuestos a adoptar.
La pregunta ahora no es si Apple puede fabricar un teléfono plegable.
Ya lo hizo.
La verdadera pregunta es si puede convencer al público de que necesita uno.
Y, sobre todo, si ese convencimiento vale $1,999.
Por ahora, las redes parecen tener una respuesta dividida entre el asombro, la curiosidad, los memes y una frase que probablemente seguirá apareciendo durante los próximos meses:
“Lo quiero… pero no sé si lo necesito.”






























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