Jesús de Miguel y Jesús Owono: una tragedia que deja preguntas abiertas en el fútbol español...

Jesús de Miguel, delantero del CD Tenerife, murió el 3 de noviembre de 2026, un día después de sufrir un fuerte choque con Jesús Owono, portero del FC Andorra, durante un partido de la Segunda División española. Tenía 30 años.
El partido se disputaba el 2 de noviembre en el estadio Heliodoro Rodríguez López. El marcador estaba empatado 2-2 y corría el tiempo añadido cuando De Miguel y Owono fueron al encuentro de un balón largo. Owono salió de su área para despejarlo y ambos jugadores chocaron.
De Miguel cayó al césped y recibió atención médica inmediata. Sufrió un paro cardiorrespiratorio y fue trasladado a un hospital de Tenerife. Los servicios de emergencia intentaron reanimarlo durante el traslado, pero su estado empeoró en la unidad de cuidados intensivos.
El árbitro expulsó a Owono y el encuentro quedó suspendido. La Policía Nacional abrió una investigación para determinar si la muerte puede tener consecuencias penales por un posible homicidio imprudente.
Jesús de Miguel Alameda era un futbolista español de 30 años y jugaba como delantero del CD Tenerife. Su muerte ocurrió mientras competía por una jugada en un partido oficial de la Segunda División.

El club comunicó su fallecimiento con un mensaje de dolor y suspendió toda celebración relacionada con el encuentro. La noticia generó reacciones de sus compañeros, del rival y de personas vinculadas al fútbol español.
Su vida profesional queda marcada por el trabajo diario de un jugador que competía en el fútbol profesional y defendía la camiseta del Tenerife. Más allá de sus estadísticas, su historia ha quedado asociada a una muerte repentina durante un deporte que practicaba como profesión.
Jesús Owono era el guardameta del FC Andorra en el partido frente al Tenerife. Durante la jugada salió desde su área para intentar cortar el avance y despejar el balón. El impacto golpeó a De Miguel en la zona superior del cuerpo. Los reportes disponibles describen la acción como una disputa por el balón y no como una agresión intencionada.

Tras el choque, Owono quedó afectado y, según medios españoles, permaneció entre lágrimas en el vestuario. El caso también cambió su vida de forma inmediata, porque una acción propia de un partido terminó relacionada con la muerte de otro jugador.
El dolor de la familia, de los compañeros y de los aficionados merece respeto. También lo merece el derecho de Owono a que se analice la jugada con pruebas, imágenes y criterios legales, no solo con reacciones del momento.

La investigación tendrá que revisar la velocidad de la acción, la trayectoria del balón, la forma en que Owono salió de su área, el contacto entre ambos jugadores y el cumplimiento de las reglas. La tarjeta roja refleja la decisión arbitral durante el partido, pero no determina por sí sola una responsabilidad penal.
Desde la mirada editorial de Sens Culture, esta tragedia obliga a formular una pregunta difícil: ¿fue Jesús Owono responsable de una acción imprudente o se trató de un accidente horrible ocurrido durante una disputa por el balón? La respuesta debe surgir de los hechos y de la investigación, mientras el fútbol enfrenta una pérdida que ya no puede reparar.
Aquí te dejamos el video del momento de este terrible accidente, dejanos saber en los comentarios que opinas.




























Comentarios